La Ruta de Peregrinación Cristiana

Uncategorized

Por más de mil años los peregrinos han recorrido las diferentes rutas del Camino de Santiago de Compostela, para llegar al santuario del apóstol Santiago el Mayor, su tumba fue descubierta en 813 en el monte de Libredón, allí tuvo origen la catedral y la ciudad que hoy día se conoce.

Recorrer el Camino de Santiago con guía acompañante y en grupo, es la mejor opción para quienes viajan por primera vez o no conocen una ruta en sí, este camino conecta con la cristiandad, es un viaje de salvación por así decirlo, donde las personas buscan conectarse con esa parte espiritual.

Descubrir milagros, meditar sobre sus vidas, conocerse a sí mismos y conectarse con esa gran fuerza divina llamada dios, cada persona recorre un camino interno que lo llevará a encontrar eso que necesita, alimentar su espíritu.

Existe cientos de rutas que conducen a Santiago de Compostela, una de las más populares es el Camino Francés; se puede realizar la peregrinación solo si así se desea, pero el ir en grupo es una gran experiencia.

Tener un compañero de viaje hace que todo sea más fácil, con quien hablar y compartir experiencias, y si se toman los servicios de una agencia de viajes la experiencia será aún mejor.

Conoce un poco de su Historia

Este acontecimiento religioso y cultural tuvo lugar durante la Edad Media, en el año 813 se descubrió la tumba donde reposaban los restos del Apóstol Santiago, quien fuera hijo de Zebedeo y hermano de Juan Evangelista, este hecho cambió por completo el rumbo de un pequeño asentamiento del noreste ibérico.

Que había estado olvidado por siglos, pero gracias a este descubrimiento se convirtió en una necrópolis, dándole un gran giro a la historia espiritual del continente.

Desde entonces los distintos reyes se dieron a la tarea de labrar diversos caminos que llevaran hasta la preciada reliquia, es decir hasta la tumba del Apóstol Santiago, el primero en rendir homenaje fue el Rey Alfonso II, este mando a construir la primera iglesia que quedó bajo la custodia de los benedictinos.

Pero antes de que terminara el siglo IX, el rey Alfonso III dio la orden de construir una basílica de mayor tamaño, una que fuera digna de los fieles que acudían de toda Europa.

Todos los cristianos querían visitar la tumba del apóstol, y comenzaron a llegar miles de peregrinos, los primeros peregrinos recorrieron lo que hoy día se conoce como Camino del Norte en el siglo X.